Vox Huesca solicita el cese del Ministro Garzón por las infundadas acusaciones al sector cárnico español

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Las acusaciones lanzadas por el ministro de Consumo del Reino de España Alberto Garzón la semana pasada en un medio de comunicación extranjero son un grave ataque a toda la ganadería española.

Es imprescindible destacar que todas las producciones cárnicas españolas están sujetas a una estricta legislación en todos los eslabones de producción, desde la explotación ganadera, el transporte de los animales, el matadero y la transformación y manipulado de las canales. Esta legislación busca tanto el bienestar de los animales de producción como la calidad y sanidad de los alimentos obtenidos de los mismos.

Las inexactas declaraciones e infundadas acusaciones del ministro echan por tierra el trabajo de muchos años de ganaderos, industria agroalimentaria, ingenieros agrónomos y agrícolas, veterinarios, así como abren la puerta a una crisis comercial de los productos cárnicos españoles, que tienen en la exportación un importante mercado para sus producciones.

Los sectores de porcino, vacuno de cebo, cunícola y aviar son vitales en la economía aragonesa, suponiendo el pulmón de algunas zonas de nuestra comunidad autónoma. Todos ellos están afectados por el incremento en los costes de producción, el descenso en el consumo nacional motivado por la pandemia de la COVID-19 y especialmente en el caso del porcino y vacuno el descenso en las exportaciones. En el caso del vacuno de cebo se suma la desastrosa gestión de las ayudas de la Política Agrícola Común por parte del Departamento de Agricultura del Gobierno de Aragón, que todavía no ha abonado las ayudas correspondientes al año 2021, y que ha potenciado que algunos ganaderos renuncien a las mismas ante la amenaza de sanciones económicas.

No nos merecemos un ministro de Consumo que desconozca de forma tan flagrante el funcionamiento del sector primario español, sobre el que tiene competencias en su control. Manejar conceptos como el de “macrogranja” que no está recogido en la legislación sectorial ganadera y asimilarlo al de la ganadería intensiva es la muestra del sectarismo y fanatismo del ministro, al que se han sumado medios de comunicación de ultraizquierda, pretendiendo hacer creer que la polémica se ha generado por un bulo.

Las explotaciones ganaderas en Aragón están en su mayor parte en manos de agricultores y ganaderos profesionales, no en manos de fondos buitres ni fondos multinacionales. Estas explotaciones familiares son las que van a pagar la ineptitud, fanatismo e incompetencia del ministro Garzón.