Iniciativa de Cambiar Monzón sobre el yacimiento de la Iglesia de San Juan-Castillo

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JUNTO A LA DE SANTA MARÍA, LA IGLESIA DE SAN JUAN ES LA MÁS ANTIGUA DE MONZÓN

Cambiar Monzón presentará una iniciativa en el pleno municipal de febrero para instar al Ayuntamiento de Monzón a la limpieza y acondicionamiento del enclave histórico por ser, junto a la catedral de Sta. María, la iglesia más antigua de Monzón y poseer un “valor cultural añadido al castillo de Monzón. El deterioro y el abandono que sufre la iglesia de San Juan nos lleva a plantear una iniciativa para su rehabilitación y protección”. La iniciativa que presentamos en el próximo pleno municipal se basa en la documentación recogida por el historiador Joaquín Sanz y las excavaciones arqueológicas del Centro de Estudios de Monzón y Cinca Medio dirigidas por José Delgado. “Instamos al Ayuntamiento de Monzón a limpiar y acondicionar el entorno del enclave, también le pedimos que solicite al Gobierno de Aragón permisos para seguir con los trabajos arqueológicos, que se valle la zona para su protección y que se instalen las estructuras necesarias para que los turistas y vecinas y vecinos puedan visitarla”, concluyen.

Junto a la de Santa María, la iglesia de San Juan es la más antigua de Monzón. Fue levantada por orden del rey Sancho Ramírez en el año 1089, el mismo año que el rey conquistó la ciudad. Durante la Alta y la Baja Edad Media fue lugar de estancia y de paso para personas peregrinas que se dirigían a Santiago de Compostela.

La iglesia de San Juan, de estilo románico, constaba de una alargada planta rectangular de una sola nave con semicírculo absidial cara al este y muros de buena sillería. Su interior se cerraba con una bóveda de medio cañón, mientras que los muros exteriores se adosaban contrafuertes para contrarrestar el empuje.

A partir del siglo XII, cuando el Valle del Ebro queda libre del dominio musulmán y el camino del Somport pierde importancia, los peregrinos de la zona oriental utilizaron esta ruta de las tierras llanas para llegar a Santiago. A este respecto en la excavación realizada por CEHIMO ya aparece una concha “vieira”, lo que hace suponer que algún peregrino, que realizaba el camino, la donó o murió en este convento.

Desconocemos las causas concretas de su posterior abandono y total desaparición aunque, siguiendo el escrito de Vicente Pilzano, parece que fue en el año 1408 cuando dadas las dificultades para el acceso se abandona definitivamente la iglesia, sufriendo a partir de entonces constantes alteraciones y destrucciones.

La iglesia será destruida hasta sus cimientos en la guerra de Secesión catalana de 1640. Posteriormente, quedó cubierta con escombros durante la transformación del castillo en cuartel y con la construcción de minas y contraminas durante la guerra de Independencia.