El Real Zaragoza viaja sin rumbo ni mando

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El Real Zaragoza navega por octava temporada consecutiva por la segunda división buscando un patrón que le lleve a buen puerto, algo que por más que se esfuerza Christian Lapetra y su directiva, no han conseguido en sus años de mandato al frente de la entidad.

Mucha ilusión generó la llegada a Zaragoza de Rubén Baraja, un técnico con un gran pasado como futbolista, y que tanto en el Sporting de Gijón como en su último club, el Tenerife, tuvo un destacado trabajo. Pero las jornadas van pasando y una plantilla confeccionada para ascender según todos los pronósticos de fútbol, deambula por la tabla clasificatoria sin un rumbo fijo.

Poco fútbol y pocas ideas

Decía Rubén Baraja en rueda de prensa tras el último encuentro que disputó su equipo en La Romareda que los análisis hay que hacerlos desde el momento del equipo, no tras el resultado, y lo cierto es que, aunque el momento no sea el mejor para el club maño, el resultado es casi lo mejor que se puede extraer de un partido ante un rival superior que mereció llevarse los 3 puntos.

La lectura para el técnico es que solo la falta de acierto está privando al equipo de obtener mejores resultados, pero la realidad es que al Real Zaragoza le faltaron ideas para plasmar un buen fútbol sobre el césped de La Romareda, y por ello se vio un encuentro competido, pero poco vistoso para el espectador. Pocas ocasiones para ambos, pero las mejores fueron para el RCD Mallorca, que se marchó con la sensación de poder haber conquistado un mejor botín.

En tierra de nadie

La situación es preocupante, aunque quizá es pronto para tomar decisiones respecto a la continuidad de Rubén Baraja. LaLiga SmartBank es bastante larga y pueden pasar todavía muchas cosas. Hay tiempo para la reacción y en eso está trabajando el cuerpo técnico, pero el crédito comienza a agotarse.

El debut del jovencísimo Francho es la única nota positiva para un equipo que navega a la deriva y que necesita un punto de inflexión. La sensación ahora mismo es más de impotencia que de otra cosa, y eso es un síntoma que preocupa mucho en el seno del club. El que Francho fuera el mejor futbolista de los que pusiera Rubén Baraja sobre el terreno de juego tampoco es buena noticia para el técnico, ya que pone en evidencia la mediocridad a la que ha llevado al resto de jugadores desde que se hiciera cargo del equipo.

Mucho tiene que cambiar el panorama en el Real Zaragoza para que Rubén Baraja llegue a navidades en el cargo de primer entrenador del equipo maño, porque el proyecto es ambicioso y la afición de Zaragoza, siempre exigente, parece haber llegado al límite de su paciencia, ya de por sí bastante poca. Y es que son ya 8 temporadas en el pozo de la segunda división y los aficionados llevan tiempo demandando las mieles de la primera división que de momento se les niegan una temporada más.