Alejandro Serrano, responsable de la Comisión de Defensa de Ecologistas en Acción, es quien contesta nuestra entrevista desde una organización que forma parte de la Plataforma contra la Incineradora de Monzón, que realiza campañas de diversa índole contra la instalación de la industria en la ciudad.
1.- El proyecto de la planta de biomasa en Monzón, fue considerado en la anterior legislatura como «de interés general» para la ciudad. ¿Están de acuerdo en esa declaración?
La definición de interés general se entiende como un asunto que beneficia a la población en general, sin embargo parte de la población se siente perjudicada por la proximidad del proyecto a sus casas e incluso a nivel político, la mayoría de los grupos han considerado que la ubicación no es la más adecuada. Ecologistas en Acción cree que la declaración de utilidad pública que dictó el anterior equipo de gobierno municipal no cumplió la legislación vigente, motivo por el que se interpuso un contencioso administrativo que está por dirimir. Por todos estos motivos, evidentemente, no estamos de acuerdo con que se defina a este proyecto como de interés general, sino más bien que se trata de una decisión que trata de justificar lo que en realidad es un interés particular.
2.- Monzón posee una tradición industrial muy importante, pero ustedes piensan que por eso y por la «posible» contaminación de esa industria pesada, la ciudad no necesita otra industria de ese tipo.
En realidad la argumentación correcta que nos hicimos en su día fue, que un estudio del CSIC (Centro de Investigaciones Científicas, adscrito al Ministerio de Economía y competitividad), conjuntamente con el CIEMAT y el Instituto Carlos III (adscrito al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente) titulado «Niveles, composición y fuentes de PM10 y PM2,5 en España: Aragón, Asturias, Castilla La Mancha y Madrid«, relativo a la concentración de partículas en suspensión indicaba que en Monzón, los niveles de PM2.5 (los más peligrosos por penetrar profundamente en los pulmones , alcanzando el sistema vascular y generando múltiples enfermedades) estaban en el límite superior de concentración. Tras este estudio y tras la intervención en Monzón del científico Eduardo Rodriguez-Farré (médico, profesor de investigación en el Instituto de Investigaciones Biomédicas de Barcelona y miembro del comité científico sobre los nuevos riesgos para la salud de la Comisión Europea) en el que aseguró que la salud de los ciudadanos de Monzón empeoraría si se llevaba a cabo la instalación de esta Incineradora de Biomasa y que este tipo de centrales térmicas provocaban enfermedades como cánceres, enfermedades broncopulmonares y cardiacas , parecía evidente que no es que la ciudad de Monzón «no necesitara otra industria de este tipo», sino que la salud de los ciudadanos de Monzón se iba a ver perjudicada de forma muy preocupante.
3.- Los promotores defienden que se trata de una industria no contaminante y que en todo caso se controlarán todos los parámetros legales exigidos por la legislación vigente. Ustedes dicen que no han tenido en cuenta todos esos contaminantes que deberían medirse…
El promotor, en el estudio de impacto ambiental (EIA) de su proyecto, al evaluar los impactos de la central térmica de biomasa, en relación a la calidad del aire (inmisión de contaminantes) calificó el impacto ambiental de severo (página 114 del EIA). Lógicamente una industria que pretende quemar 1.225.000 kilos de madera cada día, generando una emisión de 5,5 millones de m3 de humos diarios difícilmente se puede calificar de «no contaminante», mucho menos si lo pretende realizar a 600 m. de la población de Monzón. La razón de que se sometiera el proyecto a una nueva autorización ambiental es que el promotor, en su proyecto inicial se había «olvidado» de mencionar que este tipo de incineradoras emiten contaminantes, como los benzopirenos y las dioxinas y furanos (contaminantes de los más tóxicos existentes). Por este motivo en la nueva autorización se le obligaba al promotor, Forestalia Renovables, a construir una red de vigilancia en Monzón que midiera los benzopirenos y las partículas en suspensión ( PMs), si fuera una industria» no contaminante» no se le obligaría a instalar esta red . El anteproyecto para construir esta red, presentado por Forestalia en cumplimiento del condicionado de la resolución, según indicó el Director del INAGA en las Cortes de Aragón, en su comparecencia del pasado 10 de octubre, «no da cuenta de ninguno de los aspectos de la información exigida», motivo por el que ponemos en duda la voluntad de resolver los problemas de contaminación atmosférica planteados por su proyecto. Por otro lado, estos días ha sido noticia el estudio realizado por el Centro Nacional de Epidemiología https://elpais.com/elpais/2017/10/17/ciencia/1508265987_183630.html que concluye que la mortalidad por cáncer es un 17% mayor en los pueblos industriales de España y en el que se publica un mapa de incidencia en el que, por desgracia, la zona de Monzón se dibuja como una de las más problemáticas.
4.- Qué opinan de las fuerzas políticas locales que defienden la creación de puestos de trabajo directos e indirectos en una zona castigada aún por un número de desempleados importante.
Lógicamente opinamos que es una labor muy loable, pero es de sentido común no anteponer el derecho a la salud de todos los ciudadanos con el de la generación de puestos de trabajo. Este aspecto no se estaría discutiendo si el promotor hubiera presentado el proyecto bien alejado de las poblaciones.
5.- ¿Ustedes creen que está preparado Monzón para recibir una industria como la proyectada? En temas como los accesos, tráfico, impacto visual y medioambiental, etc.?
Como hemos indicado en las respuestas anteriores la contaminación que provocaría esta industria no permite su implantación a 600 m. del casco urbano de Monzón. Por otro lado es indudable el impacto visual y paisajístico que generaría una planta, cercana a la salida de una de las principales vías de comunicación de Monzón , que proyecta una chimenea de 60 mts y unas edificaciones de 37 m. de altura, que son superiores a la altura del Pasaje Loarre. Los accesos y el tráfico también serían aspectos que generarían ciertos conflictos.
6.- Los trámites de instalación de la planta tienen unos plazos y el proyecto se encuentra con denuncias por su parte. ¿Creen ustedes que el proyecto de la planta puede quedar en agua de borrajas por la contestación social y las trabas que se le ponen?
El Director del INAGA, SR. Lobera en su intervención en Cortes de Aragón a principios de mes, dejó claro que Forestalia, desde agosto de 2015, podría haber realizado los trámites para legalizar las superficies de cultivos de chopos necesarias para la alimentación de la central térmica de 170 MVt y que a fecha de hoy » no se ha presentado ni una sola petición de autorización de las 7.000 ha. necesarias» . Dado que los chopos que se deben quemar deben tener una antigüedad mínima de 2 años y el proyecto tiene que estar en funcionamiento en 2020, se duda del interés de Forestalia por la construcción de la central térmica o incineradora. Por otro lado tanto Ecologistas en Acción como la Plataforma Contra la Incineradora de Biomasa está en su derecho de defender la salud de los vecinos de Monzón.
7.- Ustedes piden que en todo caso, esa planta no se instale tan cerca del casco urbano de la ciudad. ¿De verdad creen que se podía haber aprobado el proyecto en otra ubicación?
Si , el proyecto se podría haber aprobado en una ubicación más lejana a cualquier población, de eso no tenemos dudas. Lo que sí que nos ha generado dudas desde el primer momento es la viabilidad técnica y económica de un proyecto que para «alimentarse» necesita de entre 7.000 y 14.000 ha. de cultivos energéticos ( de chopos o eucaliptos) en un terreno de regadío. De hecho, un reciente estudio realizado por el CIRCE (Fundación de UNIZAR y el GA) para Forestalia recomienda incluir la paja como biomasa y solo ve posible la rentabilidad de los cultivos energéticos si se realizan en grandes superficies , lo que plantea dudas más que razonables sobre la viabilidad económica del proyecto, máxime cuando responsables de Forestalia manifestaron recientemente ,en la feria Expobiomasa que los cultivos energéticos en España no estaban suficientemente incentivados .
8.- Por el momento sus campañas contra la planta y las denuncias están teniendo los resultados que ustedes esperaban?
Estamos contentos de la respuesta de la ciudadanía de Monzón, sin embargo en relación a los procesos judiciales, hay que decir que son lentos y nos hubiera gustado que estuvieran más avanzados, pues creemos que el proyecto se ha aprobado con numerosas irregularidades por parte de las administraciones competentes . No es justo mantener la incertidumbre de numerosos vecinos hacia su futuro y su salud, también en relación a sus propiedades. Se han dirigido a nosotros, no solo vecinos del casco urbano, sino también propietarios agrícolas preocupados de los posibles efectos que podría causar la instalación de la incineradora en sus campos y explotaciones ganaderas.
9.- ¿Tienen más acciones o campañas previstas contra el proyecto de la planta de biomasa de Monzón?
Es firme la voluntad de la Plataforma contra la Incineradora de Monzón y de Ecologistas en Acción de plantear cuantas acciones judiciales y administrativas sean necesarias para impedir que la Incineradora de Biomasa se instale a las puertas de nuestras casas, estamos convencidos de que estamos defendiendo nuestra salud y la de los vecinos de Monzón y localidades próximas, así que, de avanzar el proyecto, con toda seguridad se propondrán nuevas acciones para evitarlo.
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