Proceso participativo para diseñar los caminos escolares de Monzón

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Rutas seguras y saludables a todos los colegios con la implicación de toda la comunidad educativa y los vecinos y vecinas 

Con el objetivo de mejorar la movilidad escolar e impulsar valores sostenibles entre la población de todas las edades, el Ayuntamiento de Monzón, a través de la Concejalía de Medio Ambiente, pone en marcha el proyecto de creación de los caminos escolares, rutas seguras y saludables hasta los colegios de la ciudad que se crearán a través de un proceso participativo que involucra a toda la comunidad educativa. 

El alcalde de Monzón, Isaac Claver, junto con el concejal de Medio Ambiente, Miguel Hernández, y el coordinador de Inteligencia Colectiva, Diego Chueca, han presentado esta iniciativa enmarcada dentro del Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) y que comienza a andar esta misma semana con reuniones con el Consejo Local de Infancia y Adolescencia (CLIA), el Consejo Escolar Municipal y las AMPA. Estas rutas, pensadas para que los escolares puedan realizarlas de forma autónoma, buscan “propiciar una ciudad más saludable, accesible, transitable y cómoda, con menor circulación de vehículos y menos contaminación”, señala el primer edil, quien pone el acento en la amplia participación que se busca “implicando a toda la comunidad educativa”. 

Primera fase

La primera fase del proyecto, que se prevé finalizar en primavera, se centra en la realización de un diagnóstico consensuado con el fin de identificar los elementos que pueden hacer que el camino al centro educativo sea más seguro, cómodo y sostenible. Dicho análisis se realizará a partir de los comentarios y opiniones de escolares, familias, centros educativos y cualquier persona interesada en el portal www.caminoalcole.org/monzon, en el que podrán dejar sus propuestas de forma geolocalizada y votar las aportaciones de otras personas. Una herramienta sencilla, adaptada a dispositivos móviles, en la que se puede ubicar el punto concreto sobre el que se quiere realizar una aportación y hacer comentarios adicionales, generando diálogo y retroactividad, según explica el coordinador de la empresa diseñadora de esta iniciativa. 

La participación de los escolares de 4º a 6º de primaria y de 1º y 2º de ESO se considera prioritaria para lo que, los centros que lo soliciten, contarán con monitores en las propias aulas que les guiarán para canalizar su participación. Además, se desarrollarán sesiones de trabajo específicas en el CLIA, se escuchará al Consejo Escolar Municipal y se celebrarán reuniones con las AMPA con el fin de que las propuestas cuenten con el mayor consenso posible. 

“Estaremos guiados por el PMUS y orientados por la empresa Inteligencia Colectiva, con amplia experiencia en proyectos similares en otras localidades, pero lo que buscamos es que la gente participe. Podríamos marcar nosotros unos caminos pero si no son los que la gente utiliza para llevar a sus hijos al colegio, no sirven de nada”, asegura Miguel Hernández. “Por eso queremos que cada uno pueda contarnos, a través de la web, el camino que hace hasta el centro educativo, con los inconvenientes que se encuentra o las soluciones que considere. Con todo ello, de la mano del PMUS, podremos elaborar esos caminos escolares pensados no solo para que los niños vayan caminando sino también para que circulen en patinete y bicicleta”, afirma el responsable municipal. 

Dichas rutas, acompañadas del menor uso de vehículos particulares, mejoran notablemente la seguridad vial para escolares y para el resto de la población, lo que se traduce en beneficios ambientales y de la seguridad vial.  

El proyecto Caminos Escolares es una de las tres actuaciones de las Medidas a corto plazo del Plan de Movilidad Urbana Sostenible de Monzón, subvencionadas por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), dentro de la línea de ayudas a proyectos de Economía Baja en Carbono, cofinanciada por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). Las otras dos actuaciones son la redacción del proyecto de renovación urbana de una parte de la avenida del Pilar y la calle Santa Bárbara, cuya redacción del proyecto está en fase de licitación y supondrá una inversión de total de 1.599.480 euros, de los que 791.005 euros se sufragarán a cargo de dicha subvención, y la adquisición de un autobús eléctrico, aumentado la oferta del servicio de transporte público, a lo que se destinarán 300.000 euros.

Este proyecto se acoge a la línea de ayudas a proyectos de Economía Baja en Carbono, promovidos por entidades locales, cofinanciada por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), de la Unión Europea, bajo el lema “Una manera de hacer Europa”, y gestionada por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), adscrito al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, con el objetivo de conseguir una economía más limpia y sostenible. Además, responde al compromiso adquirido por el Ayuntamiento en su adhesión al Pacto por las Alcaldías.