Palacín da el relevo a Gastón en la concejalía de festejos

Comparte:

Esta mañana el alcalde de Monzón, Álvaro Burrell, felicitaba al concejal Gonzalo Palacín, por el ‘extraordinario’ balance de las fiestas de San Mateo, tanto por el desarrollo del programa y el trabajo coordinado con varias concejalías, asociaciones y peñas, y ha calificado la puesta en escena y la respuesta del público de extraordinarias.

Burrell, ha informado que será Pilar Gastón, hasta ahora concejal responsable de las áreas de Personal y Nuevas Tecnologías, quien se encargue de toma el relevo de Palacín al frente de Festejos.

“Gonzalo deja el listón muy alto y ahora, por así decir, le despejamos la mesa de trabajo para que se centre en Urbanismo y Desarrollo. También quiero subrayar que, junto con los esfuerzos de los departamentos de Festejos y Servicios y Policía Local, aplaudo la participación de las asociaciones, las peñas y otros colaboradores”.

El alcalde ha asegurado que el modelo festivo de San Mateo funciona, aunque siempre hay algún fleco que se pueda corregir, a la vez que agradecía a las peñas la colaboración a la hora de organizar actos y concursos durante las tardes y noches festivas.Todavía quedan algunos detalles por pulir, como la solapación de actos tanto en tiempo, como en escenarios, como el ciclismo, el festival de bandas, el salto de altura, las pruebas de sonido…

Por lo que respecta a los conciertos gratuitos de la avenida de Lérida, el ayuntamiento espera cambiar el compromiso de que el protocolo de contratación no permita “cambios de última hora ajenos a la voluntad del Ayuntamiento”. Del mismo modo, tanto Burrell, como Palacín, han mostrado su plena satisfacción en lo referente al concierto de Loquillo, y por la ausencia  de incidentes dignos de mención durante los cinco días.

 

Otro de los temas que han sacado a relucir ha sido el consumo de alcohol por menores. Burrell ha reiterado el mensaje de que los padres y progenitores deben asumir la responsabilidad de ponerle freno, y dejó entrever medidas para restringir los espacios donde se celebran botellones (“por ejemplo, no permitirlos a nadie en el recinto de las ferietas, un lugar muy específico para el público infantil”). 

Loading