El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha aprobado que no es necesario el sometimiento al procedimiento de evaluación ambiental ordinaria del proyecto “Mejora de la seguridad de las comunicaciones en el gasoducto Albelda-Monzón” tras analizar la evaluación de impacto ambiental practicada.
El proyecto consistirá en el tendido de un nuevo cable de telemando de fibra óptica paralelo al gasoducto Albelda – Monzón (en funcionamiento desde 1998), como elemento auxiliar de este en el tramo. El nuevo cable tendrá una longitud total de 23.715 m y discurrirá enterrado en zanja a una profundidad variable de 1 m aproximadamente, dentro de la zona de servidumbre de paso permanente del gasoducto en toda su longitud, a una distancia mínima de 1 m del eje del gasoducto, excepto en aquellos casos en los que por razones físicas o administrativas no sea posible. La finalidad de la actuación es garantizar la seguridad de las comunicaciones en el gasoducto, permitiendo un servicio de comunicaciones con mayor velocidad, capacidad y seguridad en los sistemas auxiliares de telecontrol, teleproceso y telefonía, considerando que los requisitos a futuro de los servicios asociados a la gestión de los activos de transporte requieren capacidades no atendibles por la capacidad, topología y disposición de fibras actualmente existente. La actuación se enmarca en un plan de mejora de la seguridad de las comunicaciones de la Red Básica de Gasoductos.
El trazado del proyecto coincide con el del gasoducto Albelda-Monzón (tramo Monzón-Tamarite de Litera), situado íntegramente en la provincia de Huesca, atravesando los términos municipales de Monzón, Almunia de San Juan, San Esteban de Litera y Tamarite de Litera. No se valoran alternativas de trazado porque es imprescindible ubicar el cable de telemando junto al gasoducto existente y dentro de la franja de servidumbre permanente (2 m a cada lado de la tubería), que será empleada como pista de trabajo.
El paisaje se verá modificado temporalmente en fase de obras por presencia de maquinaria y personal, si bien al finalizar las obras y tras la restitución del terreno, considerando que la instalación es subterránea, el impacto paisajístico será nulo.
En lo que respecta a patrimonio cultural, el promotor (Enagás) afirma que se ha realizado un Estudio Arqueológico Básico y que posteriormente, se llevará a cabo una Prospección Superficial de Arqueología para determinar la presencia de restos arqueológicos en todos los lugares que estime la Administración incluyendo todos los condicionantes que indique la misma, si bien el documento ambiental indica que al transcurrir por un corredor existente, no se prevén afecciones del proyecto sobre el patrimonio arqueológico. Por su parte, el INAGA considera, en relación a los cruzamientos previstos con vías pecuarias, que deberán modificarse las autorizaciones de ocupación temporal incorporando la nueva actuación.
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