La Diócesis de Barbastro-Monzón acomete una transformación integral

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REESTRUCTURACIÓN GEOGRÁFICA Y PASTORAL PARA EVANGELIZAR EN EL MUNDO ACTUAL

El obispo de la  diócesis de Barbastro-Monzón, Ángel Pérez Pueyo, ha firmado el decreto con el que se  pretende impulsar una renovación pastoral, personal y comunitaria de la  Diócesis, desde una opción misionera, para una transformación integral -costumbres,  estilos, horarios, lenguaje, estructura eclesial- de manera que se convierta en una herramienta adecuada para la evangelización del mundo actual. El objetivo, explica  don Ángel, es garantizar un servicio pastoral adecuado a las necesidades personales y  espirituales que tenga cada uno de los hijos de esta Diócesis con el deseo de que  «ninguno se pierda». Todo ello, subraya, armonizando y potenciando todos los  recursos humanos del territorio: sacerdotes, consagrados y laicos, aunando esfuerzos y  respondiendo solidariamente a los nuevos desafíos de esta Iglesia diocesana tan  extensa geográficamente, envejecida, despoblada, rural toda ella, tornándola en una  Iglesia viva, misionera, corresponsable y martirial. 

El decreto aborda cuatro cuestiones troncales: la renovación de los Consejos  Presbiteral, Pastoral y de Asuntos Económicos de la Diócesis y la aprobación de su  nueva normativa estatutaria, la reestructuración de las divisiones territoriales de la  Diócesis, y la modificación del organigrama de Barbastro-Monzón. 

Así, las seis comarcas de la parte oriental de la provincia de Huesca que conforman la  Diócesis de Barbastro-Monzón –Somontano, Cinca Medio, la Litera, Bajo Cinca,  Sobrarbe y Ribagorza– se estructuran en cuatro arciprestazgos (Cinca Medio-La Litera,  Bajo Cinca, Sobrarbe- Ribagorza, y Somontano) y ocho unidades pastorales (Binéfar,  Peralta de la Sal y Monzón, Fraga, Aínsa-Boltaña, Benasque y Graus, y Barbastro). El  obispo nombrará, oído el parecer de los sacerdotes de la UP, un equipo de cinco laicos  que integren los consejos de cada una de las unidades pastorales, con el fin de que  ayuden al equipo sacerdotal en la coordinación de la actividad pastoral y en la gestión.  En el caso de la UP de Barbastro, el obispo ya ha efectuado los nombramientos de ese  equipo, que conforman Carlos Azcón, Belén Monclús, Silvia Peropadre, Belén Checa y  Maribel Iglesias. 

Los cuatro arciprestes (José Antonio Castán, José Huerva, Julián Sepúlveda y Joaquín  Trujillo), con los equipos sacerdotales de cada unidad pastoral y los animadores de la  comunidad, se ocuparán de velar por la atención pastoral de todos los pueblos.  Además, se han ofrecido algunos sacerdotes como adscritos para poder cubrir las  diversas necesidades que haya en las diferentes Unidades Pastorales, cuya  estructuración se consolidará según los criterios establecidos por los obispos de  Aragón en su Carta Pastoral de 2016. 

Esta organización geográfica se complementa con una renovada estructura pastoral, al frente  de la cual continuará Ángel Noguero como Vicario General, por cinco años a partir de la fecha  del Decreto. Las cuatro dimensiones de toda acción evangelizadora se materializan en cuatro  delegaciones pastorales, en las que se agruparán las personas y grupos apostólicos afines, y al  frente de las cuales habrá un Delegado coordinador. Juan Ignacio Cardona, que sigue como  Vicario Episcopal de Pastoral, pasa a ser el Delegado de Caridad y moderador del Equipo que  forma junto con los Delegados de Anuncio y Liturgia; Francisco Cabrero será el Delegado de  Anuncio y Julián Sepúlveda será el Delegado de Liturgia. El Vicario General cumpliendo su  misión de ordinario del lugar, coordinará la acción pastoral y se ocupará de la atención  personal y de la coordinación de los sacerdotes, de los animadores de la comunidad y de los  consagrados. 

La figura del Moderador de Curia continuará desgajada de la función que venía haciendo en  otro tiempo el Vicario General, pues esto ha permitido una mayor coordinación y  simplificación en todas las tareas al dotar a la Curia de una tecnología moderna. Seguirá al  frente Francisco Cabrero, que continúa como Vicesecretario-Canciller. También continúan por  cinco años a partir de hoy, José Mairal Villellas como Vicario Judicial, Fernando Juste Oncíns  como Notario de Curia y José María Huerva Mateo como Administrador. Cesa Joaquín Trujillo como Delegado de Pastoral Vocacional y Rector del Seminario, responsabilidades en la que  toma el relevo José Luis Nunes que, además, formará parte del equipo de pastoral juvenil 

vocacional. Y se procede también al relevo del Responsable del Registro de fincas del  Patrimonio, que recae en la persona de Julián Sepúlveda 

Además, el obispo seguirá confiando “algunos servicios técnicos a profesionales laicos, con el  fin de que los sacerdotes que trabajaban en la Curia puedan dedicarse íntegramente al ámbito  pastoral y así lograr no sólo una mayor eficiencia y profesionalidad en la gestión, sino, sobre  todo, intentar hacer sostenible la Diócesis”. Es el caso de la Secretaría General, que recae en  Beatriz Mairal y la delegación de Medios de Comunicación, donde Ascen Lardiés, seguirá en el  cargo actuando de forma transversal en todas las áreas pastorales y formando parte de la  Comisión Permanente. 

El Administrador General contará con un equipo jurídico-económico integrado por la  Viceadministradora general, Marta Calavera, la Secretaria General, un Consultor económico,  David Martín, y un Asesor de seguimiento de la gestión, Jesús Gracia. Este equipo coordinará  las comisiones que se han creado para una mayor eficiencia en la gestión, a saber: Comisión de  Inversiones y de Patrimonio, Comisión de Obras, y Comisión de Presupuesto. Así mismo, y en  lo que se refiere al estudio de viabilidad para convertir el edificio del Seminario en la Casa de la  Iglesia y alojar en ella los departamentos de la Curia, el Proyecto arquitectónico y pastoral será  coordinado por Marta Calavera, asesorada por el equipo de Administración.