Fuentes de la Guardia Civil han señalado que el menor de 17 años que causó la muerte al Guardia Civil José Antonio Pérez, cuando fue preguntado por el fiscal de menores «¿Por qué agarró al agente por los brazos y se dio a la fuga?», su respuesta fue: “No sé…soy menor”.
Esas mismas fuentes han señalado que el presunto autor del dramático suceso y sus acompañantes “ninguno de los cuatro menores que viajaban en el vehículo ha mostrado signos de arrepentimiento por la muerte del agente”. El conductor, que explicó que habían salido a pasear con el coche, tenía antecedentes delictivos por robo de vehículos y tráfico de drogas, además de ser consumidor de estupefacientes. El juez de menores de Huesca ha decretado el internamiento en un centro de menores en régimen cerrado del conductor que causó la muerte del guardia civil (ha sido trasladado a Zaragoza), teniendo en cuenta la gravedad de los hechos al ser presunto autor de un homicidio, a lo que habría que añadir otros delitos de conducción temeraria, circular sin el correspondiente permiso e ir bajo los efectos de las drogas señalan fuentes de la investigación.
Otro de los ocupantes del vehículo (un menor varón de 14 años) ha sido operado esta misma mañana de la fractura en la pierna que se produjo en su huida a pie tras el accidente que provocó la muerte al guardia civil.
El agente José Antonio Pérez les dio el alto a las 19:35 del viernes en la rotonda de intersección entre la N-240 y la N-123, a las afueras de Barbastro (Huesca), en una rotonda donde habitualmente la Guardia Civil suele para practicar este tipo de controles preventivos. El agente extendió por la ventanilla un test de drogas, momento este, según se desprende de la investigación, «en el que los ocupantes del vehículo aprovecharon para agarrar con fuerza por los brazos al agente hasta introducirle en el coche, arrancando de forma brusca con el agente dentro hasta chocar frontalmente a unos 500 metros con un vehículo que circulaba en sentido contrario, y en el que viajaba una familia de cinco componentes”.
La fuerza de la colisión provocó que el agente saliera despedido del vehículo y recibiera un fuerte golpe en la cabeza, lo que le causó la muerte casi de manera instantánea, también en esta colisión resultó herido de gravedad el conductor de un Audi.
Durante la investigación se producían testimonios contradictorios, por ejemplo se especuló con un quinto ocupante del coche. El conductor al parecer no mostró muestras de arrepentimiento o nerviosismo ni tras su detención ni durante el interrogatorio. “Incluso trató de mentir cuando alegó frente al fiscal que no era él quien conducía, sino otra persona, aunque al final acabó derrumbándose y reconoció que efectivamente el conductor era él”.
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