La autopsia realizada al joven Mamadou, de 20 años y originario de Mali que fallecía la noche del viernes en la piscina de Albelda en circunstancias sin aclarar, ha revelado que su muerte se produjo por una cardiopatía y no ahogado.
El cuerpo de Mamadou se halló flotando en la piscina cerca de la medianoche del viernes al sábado y se especularon las posibles causas de ese fallecimiento del joven, que al parecer no sabía nadar. Las pruebas realizadas han revelado que padecía una enfermedad del corazón y que posiblemente al caer al agua ya había fallecido. El joven había entrenado con el equipo de fútbol del Albelda y estaba residiendo en Tamarite para trabajar como temporero.
Con casos como este vienen a la mente deportistas de élite, algunos con la buena suerte de que se les ha detectado un problema cardíaco a tiempo (Rubén de la Red) aunque han tenido que abandonar la práctica deportiva; casos sonados como los de Antonio Puerta, jugador del Sevilla, o el del españolista Dani Jarque, conmocionaron al mundo del deporte. Hay que recordar que por ello, muchas instalaciones deportivas cuentan desde entonces con desfibriladores para intentar asistir posibles casos como este de Mamadou.
Ayer se disputaba un torneo de fútbol 7 en Albelda que sirvió de pequeño homenaje a Mamadou, guardándose un minuto de silencio en todos los partidos. Los equipos firmaron una camiseta que entregaron a los familiares del joven fallecido.
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