Según ha informado la Agencia EFE, dos técnicos del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga) y otros dos del Ayuntamiento de Monzón declararán como investigados por informar favorablemente el proyecto de construcción de una planta incineradora de biomasa a menos de 600 metros del casco urbano.
La decisión judicial fue comunicada ayer al portavoz de Ecologistas en Acción, Alejandro Serrano, que aportó un informe del Servicio de Cambio Climático del Gobierno de Aragón que cuestionaba el estudio de dispersión de contaminantes presentado por el promotor del proyecto.
Será el próximo 18 de mayo ante la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 1 de Monzón cuando los cuatro técnicos serán llamados a declarar como investigados por presuntos delitos contra la ordenación del territorio y el urbanismo, y contra los recursos naturales y el medio ambiente.
En el informe se advierte que el estudio presentado por la empresa, que se valora como «poco exhaustivo», no está firmado, por lo que no consta la cualificación profesional y académica de sus autores, advierte Serrano. Además, se pone de manifiesto que el estudio no tiene en cuenta el ozono a pesar de estar exigido por el Inaga, no considera elementos contaminantes como los hidrocarburos y no entra a valorar otros focos de contaminación en Monzón.
La querella se dirige también contra dos técnicos del Ayuntamiento de Monzón “que avalaron con sus firmas la declaración de interés público del proyecto para posibilitar su ubicación en un polígono de suelo urbanizable no destinado a la instalación de industrias pesadas” según Ecologistas.
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