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Para el Partido Aragonés de Monzón la actividad juvenil es un asunto municipal de relevancia, más si cabe al haber estado al frente de la Concejalía de Juventud en el anterior mandato nuestro compañero Javier Vilarrubí, a la que dedicó un importante número de horas semanales para realizar un profundo cambio, considerado imprescindible.

Durante ese periodo se buscó dinamizar el Centro Juvenil y su utilidad, abriéndolo a colectivos de Monzón y priorizando siempre las actividades de los jóvenes, al no ser incompatibles.

Que había actividad, dinamismo, implicación de jóvenes es sencillo comprobar repasando noticias y documentación  en las que se puede cotejar el programa de actos y los grupos de jóvenes que asistían. Cambios que algún otro partido político aprovechó y se lo tomó como su particular campo de batalla política, en especial el sr. Miguel Aso. Su principal aportación durante esos años fue poner trabas en cualquier actividad y hacer crítica destructiva por todo, manifestando  incluso que el Espacio Joven se había “convertido en un cortijo”.

Todo era nefasto, según su opinión. Desde el personal contratado, las personas que altruistamente colaboraban, las actividades “inapropiadas” que en la mayoría de los casos estaban propuestas por los propios jóvenes. Y eso que era evidente que el Centro funcionaba, crecía el número de participantes y cualquier colectivo local que solicitase las instalaciones, y fuese compatible con las actividades programadas juveniles, tenía las puertas abiertas de par en par.

Preso de sus palabras es lógico que al volver al Gobierno municipal en este mandato su objetivo inicial haya sido destruir todo lo anterior. Sin valorar que alguna cosa, por lo menos, estaría bien hecha. Vanagloriándose incluso de que “volvía el Viejo Espacio Joven”. La concejal Milva Bueno comentó que los objetivos eran  la profesionalización de los responsables y así se garantizarían criterios educativos hasta la fecha inexistentes, los jóvenes se implicarían en mayor medida y que el Centro Joven fuese exclusivo para los jóvenes.

Ateniéndonos a sus objetivos, en nuestra modesta, opinión el balance no puede ser más insatisfactorio. Se ha reducido el número de colectivos que utilizan el ahora “Viejo Espacio Joven”, hay actividades propuestas con participación casi nula (recientemente se propuso una campaña medioambiental en la que participaron cuatro jóvenes, por ejemplo). Sin cuestionar la profesionalidad del personal, que estamos convencidos que no es culpa de ellos si no que obedece más a criterios  políticos o a que ahora ya no es tan prioritario el dedicar tiempo como concejal al Espacio Joven, es incongruente que se compaginen campañas de concienciación contra el alcohol y se hagan fiestas hasta la madrugada en el exterior del recinto permitiéndolo. Tampoco están cumpliendo lo prometido de destinar el Centro sólo a los jóvenes pues con esa norma ha sacado a asociaciones y grupos en los que había mayores de 30 años pero no a todos y al no aplicarse el criterio para todos igual se podría malpensar que hay algún interés oculto. A unos se les deniega y a otros no.

Así sentimos como funciona el nuevo concepto del “Viejo Espacio Joven”.

Javier Vilarrubí

Portavoz PAR Ayuntamiento de Monzón