PueyoUD.jpg

En la reunión de este jueves del Comité de Competición y Disciplina Deportiva Territorial la UD Pueyo Hinaco ha sido sancionado con la pérdida del partido contra el Tardienta del 19 de marzo, otros 3 puntos de sanción y multa de 150 € por abandono del encuentro.

El Comité explica en su resolución que “Con fecha 23 de marzo pasado este mismo órgano de disciplina a la vista de las alegaciones remitidas por los equipos, con versiones contrapuestas sobre lo acontecido, se acordó mantener abierta la información y dar traslado de las mismas al colegiado del encuentro para que tras su lectura, remitiese informe detallado sobre el abandono del terreno de juego del equipo del U.D. PUEYO.

Recibida la solicitada ampliación arbitral se ha dado traslado de la misma a los equipos para su conocimiento. En dicha ampliación el colegiado establece que a su juicio no existía razón suficiente para el abandono del terreno de juego por parte del equipo de la U.D. EL PUEYO. Pues bien, el Código Disciplinario de la FAF establece en su artículo 79 que la retirada de un equipo del terreno de juego, una vez comenzado el partido, o la negativa a iniciarlo, se calificará como incomparecencia injustificada, siendo aplicable a tales eventos las disposiciones contenidas en el artículo 77 del referido ordenamiento. Por todo lo anterior se acuerda computar el partido como perdido al U.D. EL PUEYO declarando ganador a su oponente A.D. TARDIENTA por el tanteo de TRES goles a CERO imponiendo al club infractor la accesoria multa reglamentariamente establecida para estos supuestos y restándole tres puntos de su clasificación. (Artículo: 77 Sanción Económica 150.00 €).

La resolución, a bote pronto ha sembrado la indignación de directiva y jugadores del club mediocinqueño, que han mostrado su intención de recurrir de nuevo esta sanción aún a sabiendas de lo complicado que será que atiendan sus explicaciones. Los jugadores y entorno de la UD Pueyo siempre han mantenido que, además de la agresión sufrida por un jugador, sí que peligraba su integridad física en momentos de tensión cuando fue expulsado un jugador mediocinqueño, lo que derivó en el abandono del terreno de juego por parte de los jugadores, algo que ha negado el árbitro.