VIOLENCIA_GENERO_2015.jpg

Esta semana se ha celebrado en la Audiencia Provincial la vista oral por el asesinato en noviembre de 2018 de Rokhaya Diop en Monzón,  presuntamente a manos de su expareja Mamadou Diagne.

El presunto asesino, intentó alegar que tuvo un arrebato y que “escuchaba voces” y que por ello su defensa pedía 5 años de prisión descartando que hubiera existido ensañamiento ni alevosía. Por su parte el fiscal solicitaba 25 años por asesinato, con agravantes como alevosía, ensañamiento, parentesco y género y recordando que la víctima presentaba nada menos que 105 heridas en su cuerpo. La acusación popular corría a cargo de DGA que se sumaba a la petición de esas penas.

Este jueves el juez ha hecho entrega del objeto del juicio al jurado popular para que inicie el debate para establecer la culpabilidad o no del acusado en función de la que dictará sentencia, que podría conocerse de forma inminente incluso este mismo viernes.

Las declaraciones de los expertos han dejado detalles bastante elocuentes sobre el asesinato, ya que la víctima no pudo defenderse al ser atacada por la espalda, y su muerte violenta se produjo tras recibir 22 puñaladas y después en el suelo más de 80 nuevas heridas cuando seguramente la víctima ya se desangraba y había perdido el conocimiento según explicaron los forenses y peritos.