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En relación a la limpieza de las riberas del río Sosa a su paso por Monzón, desde Ecologistas en Acción Cinca se ha realizado una visita para comprobar los trabajos, e insisten en la necesidad de contar con un Plan Director Integral.

Informe de Ecologistas en Acción:

En la actuación, apenas se ha dejado vegetación arbustiva, pues se han talado las dos márgenes, a diferencia de 2017, donde se dejaron algunos grupos de salicarias y carrizos donde se podía proteger la avifauna existente. También se ha podado de forma muy contundente bastantes tamarices que había en las orillas. Parece consolidarse las actuaciones con desbrozadora en vez de utilizar la maquinaria pesada en el lecho del río, que, como indicamos en 2015, supusieron un impacto ambiental muy importante en el Sosa y desestabilizaron el cauce de aguas bajas, aspecto éste a celebrar. Sin embargo volvemos a reiterar muchos de los aspectos que se identificaron en el informe que realizamos en la actuación de 2017 y que reiteramos en otro escrito en agosto de este año y que no se han tenido en cuenta.

El primero y más importante, no tenemos un plan de futuro para el Sosa, las actuaciones se suceden cada pocos años, sin buscar soluciones a medio plazo y sin saberse a donde queremos llegar. Sin embargo, en otras poblaciones se presentan planes de renaturalización de los ríos que pasan por tramo urbano, como el Manzanares en Madrid, o recientemente el Isuela en Huesca o el que se pretende hacer en Sabiñanigo con el Tulivana. Volvemos a reiterar que nos parece necesario la realización de un Plan Director que guie las actuaciones que se deban realizar en el tramo urbano del Sosa, con la intención de llegar a un objetivo a medio plazo de lograr la compatibilización de la conservación del río con las necesidades de ocio y seguridad buscando a su vez la máxima estabilización posible del tramo y disminuyendo la  necesidad de actuaciones. Para ello creemos necesario que el ayuntamiento encargue a una consultora, universidad u otra, este informe que servirá de base para un plan director que sea consensuado y respetado por todas las fuerzas políticas, donde se recojan las directrices para actuar en este tramo, pues no se puede actuar sin criterios técnicos y de forma indiscriminada según le parezca al consistorio de turno.

Estas actuaciones sin una planificación suponen la destrucción del hábitat de numerosas especies que viven con la ciudadanía, una pérdida de biodiversidad, además pueden suponer una desestabilización del lecho y una destrucción del paisaje ribereño.

También volvemos a considera que se ha procedido con demasiada contundencia en las orillas donde se ha actuado. Se deberían dejar zonas con vegetación natural autóctona formada por carrizos y salicarias, que en caso de avenida se tumban y suponen un refugio para la fauna. Aguas abajo del barrio de la Arboleda la actuación ha sido desmedida, ya no existe riesgo y apenas sería necesario actuar. Estamos hablando de un río que pasa por la población, y que debe cumplir sus funciones ambientales, no solo de un parque urbano.

Como indicamos en el anterior escrito, parte importante de la problemática de crecimiento de vegetación en las orillas del Sosa se minimizaría generando sombra sobre su lecho, por ello, aguas abajo del puente de La Jacilla hemos propuesto en diversas ocasiones la plantación de arbolado, en concreto tamarices, que precisamente en esta ocasión han sido podados de forma excesiva retrasando la necesaria formación de sombra en el cauce. El año que viene tendremos más vegetación. Por ello solicitamos que no se poden los ejemplares sobre los que no se ha actuado, no habiendo inconveniente en cortar al resto del arbolado alguna rama baja que moleste.

Los cañares existentes en el tramo de aguas abajo del puente de Cortes de Aragón suponen la mayor problemática en la zona. La caña es una planta invasora y genera una problemática que condensamos en el cuadro aparte. Sin embargo, estando totalmente a favor de su erradicación, debemos indicar que de acuerdo a las investigaciones realizadas por el Ministerio de Medio Ambiente y la Consejería de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente de la Generalitat Valenciana (volvemos a aconsejar la lectura de este documento técnico, 1*), el desbroce único no es una actuación que sirva para controlar a esta especie, es más, produce un aumento de hasta el 15% de la densidad de tallos, ósea cañaverales más densos y problemáticos.

Por otro lado los residuos generados en un desbroce de cañas deben ser tratados de acuerdo al Real Decreto 1628/2011, de 14 de noviembre, por el que se regula el Listado y el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras en el marco de actuaciones de control, de modo que no se favorezca la dispersión posterior de la especie objeto de control (artículo 10.8). En el caso de las cañas, los rizomas se deben triturar a un tamaño semejante al serrín y los tallos lignificados (los tallos verdes no tienen capacidad de rebrotar) su astillado debe ser a tamaño inferior a los 2 cm. Otro método pasaría por depositarlos, en verano, en lugar seco durante dos meses. Por ello creemos necesario que se retiren todos los restos de cañas y se traten de forma que no puedan volver a retomar, incluidos los que ya han sido arrastrados aguas abajo, pues suponen una problemática muy importante.

Mientras no se realice un Plan Director y lo pongamos en marcha seguramente se deberá seguir actuando, cada cierto tiempo, en el tramo urbano del Sosa, pero estas actuaciones se tendrán que producir de forma escalonada, por sectores, respetando los ciclos naturales de animales y plantas y sin el empleo de maquinaria pesada. Un río es un ecosistema vivo, donde conviven diferentes especies de animales y plantas. No podemos destruir ese ecosistema cada vez que se nos antoje. Por ello, es importante que la ciudadanía reflexione sobre el papel de un espacio como el del río Sosa a su paso por Monzón, de cuál debe ser su aspecto más deseable y lo que ese objetivo estético acarrea tanto a nivel medioambiental como económico de forma que seamos capaces de compartir el río con otras formas de vida.