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Con el lanzamiento de la última colección de fuegos artificiales, Monzón se despidió de las fiestas de San Mateo tras cinco intensos días con más de dos centenares actos.

Unas fiestas vividas en la calle en las que los conciertos de la avenida de Lérida o de la plaza Mayor, especialmente el de Rosario, que reunió a alrededor de 7.000 personas el sábado, las actuaciones infantiles o el desfile de carrozas han contado con el respaldo de los montisonenses y han atraído a un elevado número de visitantes.  

A pesar de las previsiones de lluvia de todo el fin de semana, los actos han podido celebrarse tal y como estaba previsto, manteniendo sus ubicaciones originales, según explica el alcalde de Monzón, Isaac Claver, “y contando con el respaldo del público. La gente se ha volcado los cinco días de fiesta, saliendo a la calle y participando. La imagen de la avenida de Lérida del sábado por la noche en el concierto de Rosario y la de la plaza Mayor el viernes en el tributo a Estopa, ambas con un lleno absoluto, eran impresionantes”, recuerda. Claver destaca “que lo más importante de las fiestas es que se han desarrollado sin incidentes reseñables” y han contado “con la implicación de las peñas y diferentes colectivos, con los que hemos unido fuerzas para lograr unas fiestas mejores y más participativas”.

Una opinión que comparte el concejal de Fiestas, Javier Vilarrubí, que asegura que “las de Monzón son las fiestas de una gran ciudad. Hemos llegado a todos los públicos, desde los más pequeños hasta los más mayores”, y achaca buena parte del éxito “al cambio de ubicaciones de algunos actos. Ha quedado demostrado que se han vertebrado las fiestas en torno al eje de la plaza Mayor, Juan de Lanuza y plaza del Conservatorio”. De cara al próximo año, “seguiremos trabajando para incorporar nuevos actos”, concluye Vilarrubí. 

Ambos dirigentes municipales han agradecido su esfuerzo a la Policía Local, Protección Civil, Cruz Roja, Guardia Civil, al patronato de Festejos y a los trabajadores municipales, muy especialmente a la técnico de Festejos, Charo Bordes.