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Monzón Funk All Stars este fin de semana  llenó de hip hop la sala de conferencias de Espacio Joven, gente de pie y algunos fuera en el vestíbulo de entrada. 

Unas 120 personas de localidades cercanas pero también de Lérida, Zaragoza y Barcelona participaron en el evento que Resistance Crew y la Concejalia de Juventud del Ayuntamiento de Monzón organizaron en torno al movimiento Hip Hop, que está muy vivo en Monzón

 

Una jornada que abría la concejal de Juventud, Milva Bueno, dando la bienvenida y deseando de parte de la corporación municipal una jornada agradable a todos los participantes. A continuación comenzó un coloquio donde Kapi (BCN), invitado de lujo gran conocedor del movimiento Hip Hop, explicó y desgranó los momentos claves de los inicios y donde los precursores del Hip Hop en Monzón explicaron como comenzaron hace ya más de 20 años en las diferentes disciplinas (rap, graffiti, bboying...) cómo evolucionaron y por qué Monzón se le coloco en el mapa junto a ciudades como Madrid o Barcelona en una época donde la información llegaba con cuentagotas y no se disponía de los medios tecnológicos actuales y como influyo e influye en sus vidas.

 

Un público expectante que sorprendió a los componentes de Resístanse Crew además de por su número por su diversidad. Desde adolescentes, jóvenes, adultos hasta familias con sus hijos...  una variedad generacional que demuestra que el auténtico Hip Hop no es una moda juvenil sino un movimiento cultural con gran potencial y que como quisieron transmitir durante el coloquio el Hip Hop debe mantener su esencia principal, una cultura de transformación social positiva, y, por qué no decirlo, educativa, donde el grupo es el eje principal del movimiento.

 

Después del rato de coloquio se dio paso a la PartyJam donde Pablo Scratch (Zgz) calentó la sala de conciertos con una exhibición de Beat box y pinchando para el deleite de los bailarines, generándose círculos o corros. Además hubo temas de rap interpretados por jóvenes de Monzón y alrededores, así como micro abierto donde todo aquel que quisiera se improvisaba una canción sobre una base. Durante la fiesta el buen ambiente, música y diversión fue la constante, hasta donde surgió hacer un Maniquí Challenge.

 

También se había preparado un mural para firmar y dedicar a modo de libro de visitas que sirvió como “photocool” para realizar fotos de los participantes y grupos asistentes. La organización doblemente satisfecha: por un lado, por el público que asistió y el ambiente generado, y por otro, porque además del objetivo cumplido se creó un espacio de información e intercambio entre todos los grupos generacionales que sirvió para avivar aún más si cabe la mecha del Hip Hop en Monzón.