Plantación en Fonz (foto Pablo Otín - DPH)
Plantación en Fonz (foto Pablo Otín - DPH)

El Vivero Provincial de la Diputación Provincial de Huesca ha surtido a la localidad de Fonz de árboles, arbustos y plantas para repoblar varias zonas de la localidad, como el nuevo mirador de la entrada o la zona del polideportivo.

El Vivero de la Diputación Provincial de Huesca ha suministrado árboles y plantas durante la campaña de invierno a más de 70 ayuntamientos altoaragoneses, que utilizan este servicio para repoblar entornos naturales y adornar las calles, parques y jardines de sus localidades. Algunas de las especies más solicitadas son el ciprés, tanto el común como el de Arizona, las hayas, los setos y los pinos o las carrascas, aunque también son comunes los arañones, las retamas, las adelfas, el rosal silvestre, el tamariz o las coscojas.

También desde el Vivero Provincial se encargan de asesorar a los ayuntamientos que lo solicitan. Con estos consejos técnicos y el suministro de plantas, en Fonz luce un nuevo mirador a la entrada del pueblo por la carretera de Monzón. La plantación se ha llevado a cabo en un talud para la sujeción del terreno en la escombrera de Santa Bárbara, donde se eligieron especies con poca necesidad hídrica y con indiferencia de suelo: rosal silvestre, endrino, coscojo, parra virgen, tamariz o retama. En total, unas 1.200 plantas nuevas pueblan esta zona de Fonz.

También en la calle Cantera de la misma localidad fue importante este asesoramiento, pues las plantas que había estaban causando daños en el pavimento y se sustituyeron por nuevos fresnos americanos, un tipo de árbol que tiene la raíz pequeña y se adecua bien al lugar. De la misma forma, la zona del polideportivo de Fonz ha sido repoblada. Allí, en diferentes zonas ajardinadas, se han plantado olmos, setos, plantas aromáticas, jazmines, laureles y olivilla azul o berberis rojos, entre otras.

Durante las próximas semanas todavía se siguen suministrando plantas de las variedades de las que todavía quedan existencias en el Vivero que, en su mayor parte, van destinadas a repoblar entornos naturales, a diferentes actuaciones medioambientales o forman parte de calles y espacios de las localidades.

El Vivero Provincial de la DPH trabaja durante todo el año para poder ofrecer en perfecto estado estos ejemplares a las entidades locales que lo solicitan. Se trata de un proceso largo que va desde que se planta la semilla o el esqueje hasta que recogen la planta de estas instalaciones, a lo que hay que sumar el asesoramiento técnico para saber cuáles son las especies que mejor se adaptan a cada clima y localidad, los cuidados necesarios para el mantenimiento de cada una de las plantas y otras cuestiones estéticas.

El Vivero Provincial de la DPH trabaja durante todo el año para poder ofrecer en perfecto estado estos ejemplares a las entidades locales que lo solicitan. Se trata de un proceso largo que va desde que se planta la semilla o el esqueje hasta que recogen la planta de estas instalaciones para acabar formando parte de diferentes espacios de las localidades.

Dependiendo de la especie, tal como explica Alberto Bergua, el operario encargado del Vivero, hay árboles que pueden salir tras dos años porque tienen un crecimiento rápido, como es el caso de los chopos, y otros que pueden tardar de siete a diez años, si hablamos de los castaños de indias. Además, antes de su traslado, las especies que así lo requieren pasan un control sanitario con el fin de evitar la expansión de determinadas plagas, algo que es necesario en los pinos, las encinas, los cajigos o los abetos, entre otras.

Estas instalaciones, a las que acuden los ayuntamientos de la provincia para obtener a un precio simbólico árboles y plantas para decorar sus espacios públicos, es casi autosuficiente, puesto que allí mismo se elabora abono o compost a partir de los restos orgánicos de la poda.