La desescalada en España y el rumbo hacia la denominada «Nueva normalidad» han impuesto la necesidad de cumplir con una serie de recomendaciones básicas para que el Covid-19 no vuelva a rebrotar con la virulencia de marzo, abril y mayo aunque ahora mismo se viven momentos complicados de nuevo en Aragón y España. La empresa de Monzón, Tatoma, trabaja también en la lucha contra la pandemia.
En Tatoma son conscientes de las necesidades sanitarias existentes, y por ello han dado un paso adelante en el terreno de la innovación fabricando un arco de desinfección anti-covid, que cumple con todos los requerimientos para ser instalado en organismos públicos, bancos, hospitales, colegios, estadios deportivos o centros de distribución. En definitiva, en cualquier ubicación donde se registre una gran afluencia de personas.
Ventajas del arco desinfectante de Tatoma
Se trata de un producto especializado que, en primer lugar, cumple con lo esperado por su nombre: ofrece una efectividad muy alta a la hora de desinfectar tanto personas como objetos. Por supuesto, el arco está certificado en base a la normativa que regula este tipo de dispositivos, y además se puede montar fácilmente, adaptándose sin problemas a múltiples anchos de puertas (1.000 -1.500 mm).
¿Cómo funciona?
Una vez instalado en la puerta o portón en la que debe cumplir con su función, el arco detecta en primer lugar la llegada de una persona, objeto o vehículo. Para que pueda tener éxito la desinfección (a través de ozono o de otros productos desinfectantes homologados), hay que detenerse para que se activen los nebulizadores de alta presión, configurados para actuar a 70 bares y 13 micras. Una vez finalizada la desinfección, la persona ya puede avanzar de forma segura para equiparse con guantes, mascarillas o los EPIs pertinentes en cada escenario.
El hecho de contar con un semáforo de acceso facilita que la instalación del arco desinfectante en sitios muy concurridos no sea un problema.
Otras ventajas de este arco desinfectante
Está pensado para que su instalación sea tremendamente sencilla allí donde sea necesario. Además no requiere de consumibles y el nivel de mantenimiento es muy bajo.
No obstante, para su funcionamiento precisa una alimentación de entrada 230VAC y 400W, además de una toma de agua o un depósito para recoger líquidos. En Tatoma se encargan de gestionar la fabricación de este equipamiento a medida de las necesidades: fabrican y comercializan por separado el pórtico, el display de equipamiento y el sistema de desinfección.
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