b_400_300_16777215_00_images_articulos_CMM2feb2014.JPG

La sección de senderismo del Club Montisonense de Montaña, realizaba el fin de semana ruta en la Comarca de La Litera, con 19 participantes que se adentraban en los parajes de los pueblos de abandonados de Rocafort y Pelegriñón.

El inicio de la  mañana fría, pero caliente en los ánimos de encontrarnos nuevamente para recorrer caminos y senderos; de Monzón nos hemos ido ha San Esteban de Litera, punto de partida; al inicio del camino ya hemos podido observar el horno de Yesos, que nos ha recordado que el paraje por donde transcurre nuestro itinerario son “las Gesas”  Lugar de Interés Comunitario (L.I.C.) denominado “Yesos de Barbastro”.

El suelo helado, los campos rotulados entre los montes de carrascas, con el verdor incipiente del sembrado, nos han acompañado en el primer tramo.  Al observar en un cartel, en un cruce de camino, que hay programada una batida de caza mayor,  decidimos cambiar el orden de la ruta para, adentrándonos por el barranco de Alcalaná, hacia  Pelegrión que nos acoge con la tristeza de sus ruinas, como si quisiera esconderse entre las carrascas y las paredes de arenisca; no paramos para salir del frondoso “bosquecillo” para ascender por un pequeño sendero, dirección a la Ermita de Santa Ana.

El sol calienta tímidamente, la brisa hace acto de presencia y la luz es genial; al llegar a la altura de la Ermita, entre otras cosas vemos como despunta nevado el Cotiella  o al fondo la localidad de Binéfar; echamos un bocado y continuamos, descendemos hacia el pueblo de Rocafort, pasando al lado de su pequeño cementerio, haciendo un alto para ver su iglesia, bajo la vigilancia de un gran litonero que guarda la historia del pueblo en sus raíces.

Continuamos la ruta de regreso y pueblo abajo nos encontramos con la entrada de un pozo hielo, los lavaderos, pozos de donde se sacaba el agua, entradas a viviendas excavadas en las paredes del monte y un panel informativo agredido por el sol, que aún nos deja leer, que estos pueblos hacia la década de los años 60 – 70 (ayer) perdieron sus habitantes y que no disponían ni de corriente eléctrica, ni agua corriente.

Retornamos al camino principal, se oye algún disparo en la lejanía, la brisa y el sol siguen acompañándonos en las conversaciones , llegamos a San Esteban de Litera, vistamos su pequeño “jardín botánico” que tienen instalado en el parque municipal “El Prado”; hablamos de la siguiente salida con raquetas de nieve, sonrisas y un hasta luego. Buen ambiente.

(Crónica y foto: Club Montisonense de Montaña)