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El Obispo de la Diócesis, Ángel Pérez, y el director de Cáritas Barbastro-Monzón, José Luis Escutia, presentaron la memoria de actuaciones de la entidad durante 2015 y el Día de la Caridad e hicieron hincapié en que la crisis no está finalizada y en la necesidad de seguir colaborando con los más necesitados.

El Obispo argumentó en su intervención que  “Cáritas sigue atendiendo las muchas necesidades de la sociedad, porque la crisis no ha terminado. Este es tiempo de partir, de repartir y de compartir”. También destacó que durante 2015 los voluntarios de Cáritas repartidos por la geografía nacional han destinado más de 48,5 millones de horas a atender a los demás de manera altruista y eso “no tiene precio”.

Escutia hizo un repaso de la actividad de Cáritas en la zona de Barbastro-Monzón, con unos ingresos de 1,9 millones de euros (provenientes de la X en la declaración de IRPF, donativos, etc) y unos gastos de 1,8 millones, lo que ha permitido atender las necesidades de decenas de familias en cuestiones básicas como alimentación o los gastos de vivienda, luz, calefacción, etc; también ha sido notable el trabajo de los talleres de empleo para personas con dificultades por exclusión, los talleres de inserción, la atención a mayores o a discapacitados o a inmigrantes, o el aumento del gasto al haber asumido la gestión del centro Madre Ráfols.

José Luis Escutia animó a seguir colaborando con Cáritas ya que “hay muchas personas que piensan que lo peor ha pasado, y la recuperación no llega a todos por igual, hay muchas personas que siguen necesitando ayuda básica, por eso es importante marcar la X en la renta, a la Iglesia y a las ONG, una no excluye la otra”.