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La Ludoteca Municipal de Monzón contará con una nueva ordenanza reguladora de su funcionamiento una vez haya sido aprobada definitivamente por el Pleno. El principal cambio respecto a la anterior es la regulación del acceso de los niños en el periodo vacacional estival, cuando la demanda se incrementa de forma notable.

El nuevo texto recoge diferentes materias relacionadas con el funcionamiento ordinario de este centro cuya finalidad es fomentar el desarrollo integral de los menores a través del juego y ayudar a los padres de niños de entre 1 y 12 años a conciliar su vida laboral y familiar, tanto por las tardes como durante las vacaciones escolares.

La ordenanza establece una baremación por medio de puntos que regulará el acceso de los escolares durante las vacaciones de verano, cuando la demanda es mayor, dando prioridad a los casos en los que ambos progenitores trabajan o uno si es una familia monoparental y a los menores de entre uno y cinco años. Cada niño contará con una serie de puntos que se le asignarán en función de estos y otros criterios regulados en la ordenanza, lo que permitirá ordenar la ocupación de plazas.

Para ello, se abrirá un periodo de preinscripción y, en caso de que las solicitudes presentadas superen las 81 plazas ofertadas, 27 por cada una de las aulas de la Ludoteca, se habilitará otra instalación para mayores de cinco años con el fin de poder dar servicio a un mayor número de niños.

La concejal de Asuntos Sociales, Alicia Moli, explica que esta ordenanza “viene a resolver un problema que nos encontrábamos durante las vacaciones escolares de verano, cuando la demanda se multiplica respecto al resto del año. El verano pasado tuvimos que hacer un gran esfuerzo para poder atender las peticiones de todas las familias y este año queremos seguir dando respuesta pero de una forma más ordenada”.

Sobre la utilización de otro centro, señala que “será un colegio de la ciudad. Aunque queremos atender toda la demanda, tendrán prioridad los niños de uno a cinco años, y para no complicar la logística familiar, en el caso de los hermanos, si uno de ellos tuviera más de cinco años y le correspondiera estar en una instalación diferente, trataríamos de juntarlos siempre y cuando la diferencia de edad entre ellos no supere los dos años”.