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Beatriz Gual, responsable de Política Sectorial de CHA-Cinca Medio pone de manifiesto "la incompatibilidad urbanística del proyecto y las graves afecciones sobre la salud  que provocarían las importantísimas emisiones que generaría esta Incineradora".

En el Boletín Oficial de Aragón (BOA nº 184), de fecha 22 de septiembre de 2016, se sometía a información pública la revisión de oficio de la autorización ambiental integrada relativa a la planta de generación de energía eléctrica mediante biomasa de 170 MWt promovida por Solmasol I, S.L. en Monzón (Huesca). Expediente INAGA 500301/02/2016/352.

La Secretaria de Política Sectorial de CHA, Beatriz Gual, acompañada por el presidente de CHA-Cinca Medio José Luis Ortega, han registrado esta mañana las alegaciones de CHA-CINCA MEDIO/ ZINCA MEYA, en el registro del Ayuntamiento de Monzón, dirigidas al INAGA, para que se  declare nula la Autorización Ambiental Integrada otorgada con fecha 31/08/2015 al proyecto de incineradora de Monzón, debido a la incompatibilidad urbanística del proyecto y las graves afecciones sobre la salud de los ciudadanos  que provocaría las importantísimas emisiones que generaría esta Incineradora.

En todo caso, de no declararse la nulidad desde CHA consideramos que el promotor debería presentar, como ya requirió la Dirección General de Ordenación del Territorio en fecha 11 de octubre de 2012 ," la localización más concreta posible de las principales explotaciones (superficies de cultivo de chopos) , su superficie media y rendimiento anual por hectárea ", de forma que se pueda avalar, o no,  la productividad declarada por el promotor y su tasa de rendimiento energético y analizar los impactos sobre la agricultura, ganadería e industria de transformación y  su compatibilidad, o no, con el territorio. De igual forma sería necesaria esta información para gestionar el transporte de biomasa de forma que no pudiera atravesar la población.

Beatriz Gual, recuerda que "la preocupación en la calle es evidente, y la salud y el principio de precaución tendría que prevalecer sobre los intereses económicos, sobre todo cuando estamos hablando de un municipio donde los niveles de contaminación atmosférica en base a partículas finas deberían reducirse, nunca aumentarse, puesto que se encuentran al límite de lo permitido".