Obras en el cauce del Sosa
Obras en el cauce del Sosa

La organización Ecologistas en Acción denunció en su día las obras de limpieza del cauce del río Sosa a su paso por Monzónpor suponer importantes impactos en el ecosistema del río y transmitir a los ciudadanos un mal ejemplo de relación entre el ser humano y el río”.

Independientemente de la idoneidad o no del modelo de encauzamiento elegido para el cauce del río Sosa, Ecologistas en Acción entiende que la causa del desmoronamiento de parte importante de las rocas del encauzamiento de aguas bajas ha sido como consecuencia de  la mala gestión del río Sosa en los años anteriores.

Explica esta organización que “en 2013 se procedió a triturar  lo que algunos ciudadanos consideran ?maleza?, unos días antes de las fiestas de San Mateo, cuando la vegetación estaba en su máximo esplendor. Las  consecuencias estéticas fueron importantes; un amasijo de vegetales pudriéndose en el centro del pueblo. Perfectamente se podría haber actuado en invierno cuando la mayoría de esas plantas hubieran estado secas”.

En 2014, en el azud se procedió a retirar la vegetación con máquinas, debido a que  es un lugar que por el efecto del remansado de las aguas, tienden a almacenarse los sedimentos y donde,  para mantener la funcionalidad del mismo, seguramente se realizarán actuaciones cada cierto tiempo. Esta actuación se volvió a realizar en plena época vegetativa. Ecologistas en Acción cree que “hubiera sido preferible realizar pequeñas actuaciones en época invernal, cuando la vegetación está muerta y hay menos vida en el río, como retirar solo parte de las
eneas, dejando islotes que mantengan la vida o realizar retiradas de forma alternativa, siempre dejando espacio  para que pueda servir de refugio para la vida silvestre. En el encauzamiento de aguas bajas protegido con piedras de escollera, se arrancó la vegetación  de raíz  y se rebajó el lecho del río unos centímetros, quedando las gravas sueltas”
.

Las sucesivas crecidas de este año han arrastrado las gravas de este cauce de aguas bajas colmatando de forma brusca el azud, gravas  que habrá que volver a retirar y lo que es peor,  han rebajado el lecho desprotegido del cauce, provocando el desmoronamiento de las rocas de la escollera, alguna de las cuales han sido arrastradas aguas abajo y están motivando, la reconstrucción de parte importante de la misma con el consiguiente desembolso de fondos públicos.

Si alguien duda de que esto se debe, en gran medida, a la falta de protección que ofrecen las plantas  y sus raíces en el lecho del río, puede verse en los pocos tramos en los que ha quedado vegetación como ésta ha sujetado el suelo  y la escollera sin  problemas.

Por estos motivos Ecologistas en Acción entiende “que las administraciones competentes, que han gestionado o que han solicitado estas actuaciones, deberían tener mejor criterio a la hora de tomar decisiones que  acaban costando dinero a todos y que se deberían realizar campañas para sensibilizar a los ciudadanos sobre el funcionamiento de los ríos y las funciones de la vegetación de ribera”.