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El pasado 4 de octubre el Huracán Matthew arrasaba la cosa suroeste de Haití, registrándose vientos de hasta 230 km/h, dejando a su paso daños superlativos, destrucción e inundaciones. De Haití, se trasladó hasta Cuba, Las Bahamas y Florida, en los Estados Unidos.

El gobierno haitiano ha declarado el estado de emergencia y todas las agencias y ONGs nacionales e internacionales están organizando las primeras respuestas, entre ellas Cáritas Haití y las Cáritas Diocesanas de las zonas afectadas. 

Es importante recordar la vulnerabilidad del país que sufre también el impacto de numerosas crisis consecutivas, como la que todavía se arrastra después del terremoto de 2010, o los efectos del El Niño, que dejo en la ruina la agricultura, y puso en riesgo la alimentación de buena parte de la población.

Lamentablemente, en este caso en nivel de emergencia y necesidad se puede cuantificar: 2.128.708 de personas afectadas, 1.410.907 personas con necesidades de asistencia básica, 61.537 personas que han tenido que ser evacuadas, 1.855 casas inundadas…

En este momento, todavía no hay agua potable disponible y hay una alta posibilidad de que se reactiven enfermedades como el cólera, o que aparezcan otras de tipo vírico transmitidas por mosquitos (zika, dengue, malaria, chikunguña).

Los medios de vida han desaparecido, ya que las plantaciones han sido arrasadas y el ganado ha muerto. Las poblaciones afectadas no tienen acceso a agua ni alimentos y las viviendas han sido derribadas o ha sufrido graves daños. 

Otro lastre para el país es la ausencia de una red de carreteras de calidad que permita el flujo de personas, bienes y mercancías de unas comunidades a otras. Desde el año 2008 se trabaja en la reconstrucción de las principales vías de comunicación, pero quedan aún más de 10 años de esfuerzos continuados hasta que pueda hablarse de una verdadera red nacional. 

Cáritas está ya desarrollando acciones de respuesta rápida para las personas afectadas por el huracán Matthew. Durante los próximos dos meses empleará 250.000€ en apoyar a 2.700 familias (13.500 personas).  Las personas beneficiarias de la ayuda serán aquellas que presenten mayor grado de vulnerabilidad social: mujeres embarazadas, menores de 0-5 años, personas con movilidad reducida, mujeres viudas con hijos a su cargo.

Por su parte las Cáritas diocesanas participaron en los momentos anteriores a la llegada del huracán poniendo a disposición de las comunidades más vulnerables las estructuras diocesanas y parroquiales. En el momento post-huracán apoyan a las poblaciones necesitadas con distribuciones de víveres, artículos de primera necesidad y atención sanitaria.

Tras la emergencia, las Cáritas de Francia, Alemania y Canadá van a apoyar a Cáritas Haití con 110.000€ en total para las acciones de respuesta rápida que consisten en la Identificación de las zonas de intervención y elección definitiva de los beneficiarios, 2.700 familoias, compra de 2.700 kits alimenticios y distribución a estas 2.700 familias.
Los kits constan de judías, arroz, maíz molido, arenques, aceite de oliva, leche en polvo, sal.  Compra y distribución de kits de higiene a 2.700 familias (las mismas que reciben los kits alimenticios). Cada  kit incluye dentífrico, cepillos de dientes, jabón corporal, jabón para ropa, papel higiénico, desodorantes, compresas, toallas, mosquiteras, bidón tipo Jerry can , pastillas potabilizadoras, suero). 

Sesiones de sensibilización antes de cada distribución sobre los riesgos de propagación de enfermedades infecciosas y el usos de los elementos que componen los kits sanitarios.

En respuesta a la petición de ayuda, Cáritas Española ha puesto ya a disposición de Cáritas Haití una partida de 50.000 eurosy ha lanzado la campaña #CáritasConHaitípara canalizar la solidaridad de los donantes españoles hacia ese país caribeño. La principal fuente de ayuda se basa en el envío de fondos para financiar de la manera más ágil y eficiente la respuesta que Cáritas Haití está dando en las zonas afectadas.