El Ayuntamiento de Monzón, la Comarca del Cinca Medio y Ceos-Cepyme Cinca Medio trabajan conjuntamente para reactivar el sector industrial y cambiar la tendencia “descendente” de los últimos años y para ello quieren implicar a la DGA. 

Recientemente se produjo una reunión con el consejero de Economía del Gobierno de Aragón, Francisco Bono, quien se comprometió a respaldar las tres líneas de acción propuestas para avanzar hacia el objetivo, que no es otro que la captación de empresas. La charla se prolongó durante más de dos horas y va a tener continuidad para intentar plasmar compromisos este próximo día 19 con la presencia de Bono en la presentación en sociedad de la nueva imagen y estrategia de la marca turística “Cinca Medio”.

 

De lo que dio de sí el encuentro han informado la alcaldesa, Rosa María Lanau, el presidente de la Comarca, José Antonio Castillón, el concejal de Desarrollo, Eduardo Lanzón, y el presidente y el vicepresidente de los empresarios, Ignacio Baso y José Luis Escutia. En resumen, las líneas de trabajo pasan por:

 

***  Creación de una oficina en el seno de CEOS “al más alto nivel” para “vender” la tradición industrial de Monzón y su especialización en el sector químico. Se considera que esa “cultura industrial”, acrisolada a los largo de décadas y “palpable” en la red de talleres y pymes que fue el positivo resultado de la actividad de las grandes firmas, es un activo que debe pesar en la balanza a la hora de la elección de un territorio para un nuevo asentamiento.

 

***  Elaboración de un dossier que recoja las “bondades y fortalezas” de Monzón y el Cinca Medio (salvando las distancias, similar al que maneja la presidenta Rudi cuando publicita Aragón fuera de la Comunidad para captar inversores). El documento servirá de carta de presentación en foros empresariales y financieros. Bono puso a disposición de Ceos-Cepyme al equipo técnico de su departamento, si bien será la asociación ribereña la que siente las bases y marque las directrices del informe.

 

***  Profundizar en el apartado de la formación, es decir, la disponibilidad de mano de obra cualificada, y teniendo en cuenta que el decorado ha cambiado respecto de hace dos décadas (nuevas tecnologías, idiomas, etcétera). Aunque se considera “negativo” el cierre del centro del INAEM de la calle La Balsa, se valora la oferta de FP del Colegio Salesiano y el IES Mor de Fuentes, así como los cursos de centros privados (autoescuelas y otros) y los que se imparten en el taller de FEMHU (sectorial de CEOS) de “Paúles”.

 

***  Baso aportó este dato: el 40% de los parados presenta una cualificación “baja” (en buena parte, debido al boom de la construcción que apartó a muchos jóvenes de las aulas). Se imponen, pues, la formación y el reciclaje, y también un cambio social en el sentido de valorar los ciclos formativos (FP) y dejar de ver la universidad como el único camino para labrarse un futuro.

 

***  Para remarcar que el compromiso es de todos, Baso puso el ejemplo de los Másteres de Dirección de Empresas que organiza el IAF en Monzón desde hace más de un lustro, y que siempre se celebran con el cupo de plazas al completo. “La cultura industrial es cierta, y el reto nos obliga a todos”, resumió. Escutia por su parte, hizo hincapié en el diseño de cursos de formación “muy especializados” y “a la carta de la demanda”. En otras palabras: que se correspondan con las necesidades del tejido industrial presente y el que pueda sobrevenir en el corto y medio plazo.